"Primer paso para llevar una Vida Sana"

Vida Sana. Mi primeros pasos. 

Hasta hace cinco años, solía estar enferma constantemente: la gripe y los malestares eran una molestia de cada día. Pero todo cambió cuando decidí alimentarme de manera saludable.
En ese entonces no había semana en que no me sintiera aquejada por algún mal respiratorio o digestivo: una gripe constante, malestares estomacales repetitivos y problemas de traqueítis y asma parecían ser mis compañeros inseparables.

Decidida a acabar con estas enfermedades, me propuse cambiar mi estilo de vida y aunque tenía toda la intención de mejorar mi salud, al principio me costó darme cuenta del origen de mis problemas: Primero pensé que sólo necesitaría hacer deporte y que luego podía comer todo lo que se me antojara, pero me di cuenta en el camino que eso no era cierto, que lo principal era cambiar la forma en la que me alimentaba. 

Gracias a que uno de mis hobbies favoritos es leer, comencé a hacerlo: leí varios libros de nutrición que me ayudaron a entender que la solución no era dejar de comer cosas deliciosas o no comer nada, sino »aprender a darle a tu cuerpo lo que necesita a lo largo del día».
Comencé a combinar una buena alimentación con la práctica diaria de yoga. Aunque no tuviese mucho tiempo todos los días le dedicaba 30 minutos a esta o a alguna otra actividad física.

En cuanto a mi alimentación, para hacerla más balanceada y nutritiva empecé a tomar jugos verdes o extractos de frutas y vegetales. Luego cambié las porciones que comía durante el almuerzo y la cena: durante el día comía 5 veces en vez de 3 como solía hacer antes. Lo más difícil fue dejar de comer dulces porque me encantan los chocolates, por ejemplo.

Esto para mí fue el primer obstáculo con el que tropecé hasta que un día pensé que era probable que hubiera postres ricos y sanos a la vez, que pudieran convertirse en mis meriendas diarias y es así como encontré e hice muchas recetas de postres saludables y deliciosos.

¿Pero este nuevo estilo de vida realmente cambió mi estado de salud? ¡Claro que sí! Hasta el momento no he vuelto a sentirme mal: hace ya más de dos años que no voy a ninguna consulta médica y desde entonces no he tomado una sola pastilla u otro medicamento. Muy rara vez me enfermo de gripe, y si esto ocurre mi alimentación es mi mejor medicina. Un shot de kion con miel y agua tibia por las mañanas y súper alimentos, con eso la gripe no dura ni un día.

Pero estos no fueron los únicos beneficios de llevar una vida sana: También cambié yo y cambió mi manera de relacionarme con las personas porque comencé a sentirme más segura que nunca. He bajado bastante peso desde que empecé y todo gracias a mi buena alimentación, acompañada de una rutina de ejercicios. Otras dos cosas que me gusta hacer ahora es meditar y cocinar, son actividades que me permiten tomarme un tiempo para mí misma, eso es muy importante.

Poco a poco me convertí en vegetariana y les puedo decir con orgullo que llevo un estilo de vida saludable en el cual le doy a mi cuerpo lo que me pide, lo que necesita y no pienso dejar de darle a mi alimentación la importancia que tiene en mi vida. Por eso no dudo en dar una recomendación a las personas que están interesadas en vivir de una manera más sana: Para ustedes que están averiguando y pensando en empezar este estilo de vida, les aseguro que es la mejor decisión que pueden tomar. Pero no lo hagan por un mes, por 6 meses o un año, no lo hagan por moda o porque su mejor amiga también lo está haciendo, háganlo para toda la vida y para ustedes mismos.

Solange Martinez