"Un día con las mellis"

Definitivamente no es fácil tener a dos nuevas personitas en casa a quiénes cuidar y alimentar pero para ser sincera pensé que estas primeras semanas serían de terror. Felizmente la cosa está fluyendo bastante bien. Por las noches si parezco el personaje principal de “Pesadilla en Elm Street” pero durante el día, la intensidad baja y las aguas se calman. Ayuda mucho el hecho que Leia, mi hija de 3 años, vaya al nido de verano o natación por las mañanas, nos da espacio para dedicarnos a las bebés que tanto nos necesitan y además ella se vacila haciendo full actividades. Por otro lado, ya era hora que la ley de paternidad cambiara de 4 a 10 días, y por partos múltiples a 20, así que tengo a  mi esposo en casa, que como buen team, nos dividimos las tareas. 

Se cierra una noche con mucho teteo y pocas horas de sueño y, empieza mi día bastante temprano, teniendo en cuenta que todo lo que haga ese día tendrá que ser X2. Las cambio de ropa, algo fresco para ambas por el tremendo calor que nos acecha, pañal nuevo, que lógicamente solo tendrá un par de minutos de vida y una buena hora de lactancia para dejarlas bien relajadas. Este es el mejor método para regalarme unos minutos y recién poder bañarme, ponerme decente, (siempre bien fajada) y  tomar desayuno. Las madres saben que con un bebé pequeño, en mi caso con dos, la mayoría de veces es imposible poder hacer estas 3 cosas sin ser interrumpida. Aún así, nunca pero nunca, dejes pasar la primera comida del día, sobretodo si estás en plena lactancia, sin energía no se puede continuar.

Como todavía ni cumplen un mes, su rutina principalmente se basa en lactar, hacer caca, dormir. (viceversa y del mismo modo del lado contrario) jaja La lactancia es lo más complicado, es hermoso por supuesto, pero se torna agotador cuando se ponen de acuerdo y quieren teta a la misma vez. Los pañales sucios ya son parte del entorno y felizmente esos lapsos de sueño me permiten sentarme en la computadora y poder avanzar parte de mi trabajo. (he adaptado un nuevo escritorio en el cuarto junto a mi sillón de lactancia)

Si puedes descansar mientras tu bebé descansa, entonces hazlo. Si prefieres aprovechar esos minutos para ti, hacer lo que te gusta, cocinarte algo rico, hacer algo de ejercicio en casa, ver tu serie o avanzar tus proyectos, entonces también hazlo. Es demasiado importante dedicarte unos minutos para respirar, nutrirte y continuar.

 

Se que esta etapa en la que están súper chiquitas es bastante sacrificada pero también bastante gratificante. Trato de ver siempre todo por el lado positivo, de disfrutar este momento, de divertirme con ellas y definitivamente hacer todo con mucho amor. No cambiaría por nada del mundo mis ojeras, mis malas noches ni mis dolores de espalda con tal de verlas gorditas, sanas y felices.  Ánimo mami, si se puede.