"La primera salida del recién nacido"

La primera salida del recién nacido en mi caso, las mellis.

A los dos días de vida tuvimos que regresar a la clínica para un control, pero eso no cuenta. La verdadera primera salida de las mellizas la tuvieron a los quince días.

Muchas mamis esperan a que sus bebés tengan todas sus vacunas (los primeros días de vida les ponen la BCG Y LA HEPATITIS B) y además que cumplan 3 meses, lo cuál es válido y recomendable si vas a lugares muy concurridos como un centro de sacarlas, una reunión familiar con mucha gente etc. En este caso, nosotros fuimos a la casa de mi hermano en la playa. Las bebés estuvieron todo el tiempo dentro de casa (sin recibir sol ya que son muy pequeñas aún y no se recomienda que un bebé menor de 6 meses esté expuesto a los rayos UV) mientras Leia, nuestra hija mayor, si chapoteaba en la piscina con sus primos.

Antes de sacarlas tomamos todas las medidas necesarias para que sea un viaje seguro y además, me informé un poco sobre este tema.

La pediatra Nora Balanian nos da una respuesta tranquilizadora: “Un bebé recién nacido puede salir a la calle desde el primer día luego del alta”. Asegura que dar un paseo será beneficioso tanto para él como para nosotras, y mucho mejor todavía si el papá puede acompañarnos[1]

Beneficios:
– El bebé recibe diferentes estímulos, algo básico para desarrollar sus sentidos.
– Estar al aire libre aumenta su apetito.
– El movimiento del coche produce una sensación de bienestar, con lo cual se relaja
– Vas a poder distraerte, relajarte, sobrellevar el puerperio, mejorar la circulación de las piernas y eliminar la retención de líquidos que acumulaste durante la gestación.

[1] Infobae.com

Mis tips para esta primera experiencia:

Para llevarlas en el carro las aseguramos muy bien, cada una en su “huevito” que funciona también como silla de carro y con una colchita para cubrirlas ante cualquier viento. Llegamos a una casa, tranquila, sin mucho frío ni calor donde sabíamos que tendríamos todo  lo necesario a la mano para que ellas estén cómodas, por ejemplo una cama para acostarlas, un espacio tranquilo para darles de lactar y un ambiente fresco.  Asimismo, les pusimos ropa de acuerdo a la temperatura del ambiente y teníamos un maletín con mudas, chupones, mantas, biberones etc.  La salida fue mejor de lo que esperábamos y pudimos todos relajarnos un poco, disfrutar en familia y cambiar de ambiente.

– Katya Trelles de Afterparto