Estar bien no significa tener un cuerpo fenomenal, significa que el sistema inmunológico está cargado de defensas que evitan que enfermes seguido.

Nuestro cuerpo necesita nutrirse y con una dieta equilibrada en alimentos que aporten vitaminas, minerales y antioxidantes lo puedes conseguir. En primer lugar está el yogurt cuyos probióticos mejoran la flora bacteriana del estómago, así tu digestión mejorará muchísimo ;). Puedes tomarlo por la mañana o antes de dormir, acompañado de frutos secos o cereal, pero si deseas endulzarlo, la jalea real es ideal, no solo por su sabor sino por su efecto antiviral.

Por otro lado, si de frutas se trata, el Camu-camu favorece la actividad de los glóbulos blancos, ¿sabías ese dato? Así como la mandarina o la naranja que gracias a su vitamina C refuerzan las defensas de tu cuerpo.

Además, para prevenir las enfermedades cardiovasculares, está el jengibre o kión dado que mejoran el flujo sanguíneo.

Recuerda que tu salud es el reflejo de todo lo que comes, lo cual no significa que cada que se te antoje un chocolate o una galleta, lo evites porque esto solo generará frustración, sino que balancees y comas todo aquello que mejore tu calidad de vida.