Los primeros meses del más engreído de la casa son muy importantes. Entre el 4to y 6to mes es fundamental estimularlos con pequeñas actividades diarias que podemos realizar en casa para su buen desarrollo y fortalecer el vínculo padre-hijo para conocer más a nuestros pequeños.

Hay diversas actividades que se le puede realizar al bebé dependiendo de la posición y circunstancia en el que se encuentre. Para empezar, cuando el bebé este boca abajo se le puede acariciar la espalda logrando que endurezca la cabeza y el tronco; que se sujete de tus pulgares para levantarlo un poco; provocar que vuelva la cabeza hacia un lado rozándole su mejilla con tus dedos; levantar las piernas del bebé juntas y separadas devolviéndolas a su posición inicial (rotando el movimiento y de pierna); acostado en su cuna se le puede colgar muñecos, juguetes o sonajeras para que fije la vista; agitar a su alrededor juguetes que emitan sonido para que lo siga(si lo quiere agarrar, déjalo) y que juegue a atrapar una pelota dentro de una red con sus manos y pies.

Cuando el bebé esté boca abajo se le puede acariciar la espalda para lograr que enderece la cabeza y el tronco; rozarle las punta de los dedos con un juguete para que intente agarrarlo y sujetar su pecho con tus brazos para levantarlo muy despacio, esto ayudará a que fortalezca sus abdominales.

Adicionalmente, aprovechemos la hora del baño para darle masajes con aceite; dejarle un espejo para que empiece a verse y decir su nombre para que vaya reconociendo su identidad.

Por último, les recuerdo que todas estas actividades son buenas realizarlas en sesiones de 5 minutos para luego ir incrementando de a pocos hasta los 10 minutos, pero recuerda hacerlas con suavidad y total tranquilidad para que tú y tu bebé puedan disfrutar de un cálido momento.